Blefaroplastia en Barcelona

¿Estás pensando en operarte los párpados?

La cirugía de los párpados técnicamente llamada blefaroplastia es una intervención para eliminar la grasa y también el exceso de músculo y de piel, de los párpados superiores e inferiores. La cirugía permite corregir las bolsas al igual que los párpados caídos, que dan ese aspecto de cansancio o que le hacen parecer mayor y que incluso pueden interferir en la visión.

Sin embargo, la cirugía de los párpados nunca servirá para eliminar las patas de gallo, las ojeras u otro tipo de arrugas. Aunque puede abrir el ojo en las personas con rasgos asiáticos, eso no elimina su herencia racial o étnica. La blefaroplastia puede realizarse corno una cirugía independiente o bien combinarse con otras intervenciones quirúrgicas faciales como el lifting.

Los mejores candidatos para esta intervención.

La blefaroplastia puede mejorar su aspecto y la confianza en sí mismo, pero no cambiará necesariamente su apariencia. Antes de decidirse a hacer esta intervención piensa claramente cuáles son tus expectativas y habla detenidamente con su cirujano. Los mejores candidatos para esta intervención son personas físicamente saludables, psicológicamente estables y realistas en sus expectativas. La mayoría de personas que se someten a esta intervención tienen 35 años o más, aunque, a veces son más jóvenes, ya que por causas hereditarias se forman bolsas en los párpados a edades más tempranas. Hay pocos condicionantes médicos que hagan de la blefaroplastia una cirugía de alto riesgo. Se puede practicar incluso en personas con problemas de tiroides, hipertiroidismo, que padecen la enfermedad de Graves, ojo seco o falta de lágrimas, hipertensión u otros problemas circulatorios, enfermedades cardiovasculares y diabetes. El desprendimiento de retina o el glaucoma son motivos de cautela; en este caso, consulte a su oftalmólogo antes de la intervención.

Todas las intervenciones conllevan un cierto riesgo. Cuando la blefaroplastia es realizada por un cirujano cualificado, las complicaciones son menores y muy infrecuentes.

 

De todas maneras siempre existe la posibilidad de complicaciones, incluyendo una infección o la reacción a la anestesia. Podrá reducir todos estos riesgos siguiendo las instrucciones de su cirujano, antes y después de la intervención. Después de la intervención es posible que vea doble o de forma borrosa durante unos días; temporalmente es probable que se hinche el extremo del párpado y que surja una pequeña asimetría al curarse. A algunos pacientes quizás les cueste cerrar los ojos para dormir, en cualquier caso en muy pocos casos esta sensación perdura durante mucho tiempo. Otra de las complicaciones muy infrecuente es el ectropión, es decir el párpado inferior queda caído. En este caso se requiere una nueva intervención.

Planeando la intervención.

La primera visita con su cirujano es muy importante. El cirujano necesitará una historia médica completa. Asegúrese de informar a su cirujano de sus alergias, si es que las tiene, acerca de si fuma, toma vitaminas, medicamentos u otras drogas. En esta consulta su cirujano o una enfermera le harán una prueba de visión y de lagrimal. También debe proporcionar a aquél toda la información relevante, si la tiene, de su historial oftalmológico. Si lleva gafas o lentillas no olvide traerlas. Al hablar con el médico, ambos deben conocer exactamente cuales son las expectativas del paciente y cuales son las posibilidades que le ofrece la cirugía en su caso concreto, deberán ponerse de acuerdo en el tipo de intervención, si se hace en los párpados superiores, en los inferiores o en ambos, si se extrae piel o no, si se extrae grasa o no y si es apropiado algún procedimiento adicional. Su cirujano le explicará las técnicas y el tipo de anestesia que utilizará, y le indicará el lugar donde se realizará la intervención y los riesgos y costes que conlleva. Pregunte a su médico todas las dudas que le surjan antes de la intervención.