La reducción de pecho y la lactancia materna son dos términos que conllevan muchos dolores de cabeza para muchas mujeres ya que para las que se planean someterse a una cirugía de mamas es muy común preguntarse si tras la operación será posible amamantar.

Tal es el caso de aquellas que se inclinan por una reducción de pecho, ya que es una de las cirugías estéticas que conlleva varios cortes en la piel y tejido mamario, donde se encuentran los conductos productores de leche. Por su parte, la lactancia materna constituye una de las muchas experiencias en la vida de la mujer, de forma especial para aquellas que quieren tener hijos.

Es así como en muchos casos la decisión de realizarse la reducción o no depende de este factor. En primer lugar, es importante conocer en qué consiste la cirugía, para ello es indispensable la comunicación con el cirujano y despejar todas las dudas respecto a las técnicas, beneficios y posibles consecuencias. Todo ello con la intención de mantener objetivos realistas antes y después de la cirugía. Desde la Clínica Dr. Joaquim Muñoz vamos a explicarte con detalle toda la información sobre la reducción de pecho y la lactancia materna.

 ¿Qué es la capacidad de lactancia?

Es la propiedad de producir leche en el período de postparto con la finalidad de alimentar al bebé, se relaciona estrechamente con la presencia de las glándulas mamarias, en las cuales se produce la leche materna; los conductos galactóforos que conectan a los lóbulos mamarios de la glándula con el pezón y conducen la leche; y  la sensibilidad del pezón que responde al estímulo del bebé con el reflejo de succión.

¿La reducción de mamas afecta la lactancia?

Es una posibilidad dependiendo del tipo de técnica utilizada durante la cirugía, la cual varía en función del objetivo, estético o no, en donde entran en consideración la edad de la paciente, las condiciones de salud, el tejido mamario y los resultados esperados. De este modo, existen dos técnicas, una de ellas es donde no se separan la areola y el pezón con la que no se interrumpen los conductos transportadores de leche y se evita la alteración de la sensibilidad. Por el contrario, cuando se separan la areola del pezón se corta la comunicación de los conductos y se imposibilita el flujo de leche, además de retrasar el proceso de reparación de los tejidos nervioso y circulatorio. Sin embargo, en la actualidad la mayoría de las técnicas utilizadas en la reducción de mamas buscan preservar intacta la mayor cantidad de estructuras mamarias y no afectar la lactancia.

Por tanto, la evaluación previa con el cirujano marcará la pauta para tomar la mejor decisión. Por otro lado, un factor a tomar en cuenta es el tiempo de recuperación que trascurrirá entre la operación y el posible embarazo, ya que independientemente del tipo de técnica, cuanto mayor sea el tiempo más posibilidades habrá para que se formen nuevas conexiones nerviosas, se reparen los capilares y se adecuen los conductos mamarios. Asimismo, los cuidados postoperatorios son cruciales para una buena recuperación.

¿Cuánto tiempo  debe pasar para poder amamantar?

Lo más recomendable es esperar de 6 a 8 meses para iniciar un embarazo y posterior a eso, poder amamantar al bebé. Esto con el fin de permitir el mayor tiempo de reparación tisular y contar con una buena recuperación.

Recomendaciones:

  • Asesorarse adecuadamente sobre las técnicas
  • Mantener una buena comunicación con el equipo médico
  • Cumplir con exactitud el tiempo de postoperatorio

Si estás pensando en realizarte una operación de reducción de pecho pero te preocupa la lactancia materna, en la Clínica Dr. Joaquim Muñoz contamos con un equipo de profesional dispuesto a atender tus dudas médicas sin ningún compromiso.

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