Una operación en las mamas, ya sea de aumento de mamas, de disminución, reconstrucción o extracción, puede generar ciertas complicaciones postoperatorias, las cuáles son muy normales y, por lo tanto  no representan un riesgo para la paciente. Entre ellas, se encuentra la aparición de líquido en el pecho después de la operación.

Ya sea por motivos estéticos o de salud, estos tipos de cirugías son muy demandadas a nivel mundial, además de estar en constante innovación en cuanto a técnicas y procedimientos. Es por eso, que cada vez son menos frecuentes los riesgos asociados a las operaciones de mamas, y las pocas complicaciones se presentan en casos muy escasos. A día de hoy estas operaciones se realizan con una seguridad prácticamente totalitaria salvo en casos concretos. Por lo que puedes estar tranquil@ a la hora de realizarlas.

Es importante resaltar, que siempre dependerá de cada tipo de cirugía presentar o no mayor o menor riesgo de compicación.

¿Cuáles son los problemas más comunes?

Al hablar de una mamoplastia de aumento y colocación de implantes, se pueden mencionar por ejemplo, una contractura capsular, producto de una cicatrización alrededor de los implantes que se contrae y transforma en tejido fibroso y duro. Por otra parte, se puede presentar un desplazamiento o una rotación de la prótesis, ocasionando deformaciones por su cambio de posición.

Asimismo, en estos casos de aumento mamario y también en mastopexias, pueden aparecer pliegues de piel en la zona donde se coloca el implante o recoge tejido sobrante.

En cambio, cuando hablamos de una mastectomía o reconstrucción de la mama, aunque el cirujano siempre busca realizar la menor cantidad de cortes o suturas, dependiendo del tipo de piel y propio sistema de cicatrización de la paciente, pueden quedar cicatrices más oscuras o marcadas que otras.

Por otro lado, los hematomas y seromas, son los más comunes y que se pueden presentar en cualquier tipo de procedimiento, ya que son la acumulación de sangre y líquido en el pecho tras una operación, respectivamente. Esto ocurre por el simple hecho de producirse el proceso inflamatorio y la reparación tisular. Son cambios que se llevan a cabo de manera natural en el cuerpo, y que no representan una amenaza.

¿Por qué se produce líquido en el pecho después de una operación?

El líquido en el pecho tras una operación o seroma puede producirse por múltiples causas y aparecer entre el día tres y diez del postoperatorio. Entre las principales razones se encuentra la respuesta fisiológica del cuerpo ante la extracción de tejido, es decir, se inicia la cascada inflamatoria, proceso donde existe presencia de líquido, como linfa y suero. Es así, como el cuerpo no puede  reabsorberlo adecuadamente y el líquido sobrepasa el espacio. Otras causas pueden ser, traumatismos en el pecho que ocasionan que el implante se mueva y se acumule líquido. En ambos casos, es imprescindible realizar un postoperatorio con todas las indicaciones médicas.

¿Cómo se identifica un seroma?

  • Hinchazón local
  • Exudado de líquido por la cicatriz
  • Dolor en la zona
  • Piel roja
  • Aumento de temperatura (esto si existe alguna infección)

¿Cuál es el tratamiento para el líquido en el pecho tras la operación?

Inicialmente la prevención, ya que realizando los cuidados postoperatorios correctos se evitará algún traumatismo o movimiento en las mamas, además de cumplir las indicaciones del cirujano, como utilizar el sujetador tipo faja, cuidar la alimentación y realizar los drenajes respectivos. Es así, como se facilitará la reabsorción del líquido y se evitará su acumulación.

Adicionalmente, en casos donde el seroma pueda no reabsorberse se acudirá a su aspiración por medio de una jeringa, y en casos más avanzados, en los cuáles reaparezca, se tiene la opción de una cirugía de extracción.

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