El lipedema es una enfermedad que se caracteriza por la acumulación de grasa en miembros inferiores y glúteos. Esto ocurre por el engrosamiento de las células del tejido adiposo, las cuáles comprimen los vasos sanguíneos y linfáticos, obstruyendo el recorrido de la sangre y linfa, respectivamente. Es por eso que hoy te traemos una dieta antiiinflamatoria para el lipedema.

El lipedema se trata de una enfermedad crónica que afecta principalmente a mujeres y que da un aspecto de piernas engrosadas, deformes y con piel de naranja (Celulitis), por lo que tiende a mal diagnosticarse como obesidad. Es de tipo inflamatoria por el crecimiento desproporcionado de los adipocitos y la alteración del flujo vascular y linfático. Asimismo, se manifiesta con presencia de edema, fragilidad capilar (hematomas), dolor, sensibilidad a la palpación, problemas de retorno venoso, pesadez en piernas y celulitis.

Por otra parte, en lo que respecta a las causas, aún no se conocen con exactitud, sin embargo, se asocia con factores genéticos y hereditarios. De por sí, la distribución anatómica del tejido adiposo en la mujer es en piernas, caderas y glúteos, además de tener mayor predisposición a acumular tejido graso por el metabolismo y estímulos hormonales.

Por tal razón, al desconocer las causas reales del síndrome, el tratamiento consiste en prevenir y disminuir los síntomas a través de: drenajes linfáticos, uso de medias de compresión, mejora de los hábitos alimenticios y el ejercicio de bajo impacto. También existe la posibilidad de realizar un tratamiento quirúrgico de lipedema para solucionar el problema.

¿En qué cosiste el tratamiento conservador para lipedema?

Unos buenos hábitos de salud son la clave, ya que se disminuyen en gran medida los factores de riesgo asociados a esta enfermedad. Por tanto, el principal tratamiento es la prevención.

Ahora bien, un tratamiento conservador es aquel que se considera mínimamente invasivo, sin generar mayores complicaciones en la paciente. Para este tipo de enfermedad, es importante destacar que el mismo es progresivo.

  • Drenaje linfático: es una técnica manual que cosiste en estimular los ganglios y conductos linfáticos para direccionar la linfa y líquido en general, facilitando la reabsorción a través del propio cuerpo y de esta manera disminuir la inflamación y el edema. Se constituye por una serie de sesiones, en las que dependiendo de la severidad y estadio de la enfermedad se establece la cantidad.
  • Medias de compresión: funcionan muy bien para ayudar a la contracción/dilatación de las paredes de las venas, que se ven colapsadas por el tejido graso y poco favorecidas por la acción de la gravedad. Las medias conservan un calibre funcional para el retorno venoso y evitar la acumulación en zonas distales de las piernas.
  • Ejercicios de bajo impacto: es decir, sin saltos, rebotes y choques entre los miembros inferiores y el piso. En cambio, deben ser ejercicios que combinen el metabolismo aeróbico y anaeróbico, de evolución lenta para permitir la adaptación del cuerpo paso a paso y así mismo mejorar el metabolismo.
  • Hábitos alimenticios: los mismos deben acompañarse de alimentos ricos en proteínas y con propiedades nutricionales que aporten las calorías necesarias y aceleren el metabolismo. Asimismo, se deben eliminar los alimentos procesados, altos en azúcar y sal, así como aquellos que contengan hidratos de carbono. Las dietas antiinflamatorias para el lipedema resultan muy útiles y efectivas para muchos pacientes.

¿En qué consiste una dieta antiinflamatoria para el lipedema?

Consiste en el cambio de hábitos en la dieta, enfocados a controlar el sobrepeso, el crecimiento del tejido graso, reducir la inflamación y eliminar el dolor. El mismo debe combinarse con ejercicios y drenajes, ya que por sí solo no representa un tratamiento exitoso.

De igual manera, trae muchos beneficios para la paciente, como son:

  • Altos niveles de energía
  • Aumento de la movilidad
  • Control de peso
  • Aceleración del metabolismo
  • Disminución del dolor
  • Mejora de la capacidad aeróbica
  • Aumento de resistencia física
  • Fortalecimiento del sistema inmune
  • Reducción de la inflamación y edema
  • Mayor riego sanguíneo
  • Mejora en el retorno venoso

¿Qué alimentos son una opción para una dieta antiinflamatoria para lipedema?

Como mencionamos anteriormente, los alimentos ricos en proteínas, lo más naturales posibles y que sean de fácil digestión son los protagonistas de la dieta antiinflamatoria para lipedema. Se debe tener un equilibrio entre vegetales, legumbres, frutas y algunos carbohidratos (consumo moderado) como  hay otros alimentos que si es preferible eliminarlos por completo. Recuerda que debes promover la cocción al horno, hervida o asada.

Opciones saludables:

  • Pescado
  • Aceite de oliva o aguacate
  • Acelgas, espinacas, pepinos, calabaza, zanahoria, coliflor, cebolla y ajo
  • Jengibre
  • Infusiones de frutas y hierbas
  • Café descafeinado
  • Frutos secos sin sal
  • Aguacate, plátanos, frambuesas, cerezas, arándanos

De consumo moderado:

  • Huevos
  • Leche de vaca semidescremada
  • Avena, arroz, harinas sin gluten
  • Melón, manzana, uvas, ciruelas, peras y mangos
  • Vinotinto
  • Chocolate negro u oscuro
  • Lentejas y garbanzos

Alimentos a evitar:

  • Carne roja, pollo
  • Embutidos
  • Leche evaporada o entera
  • Leche condensada
  • Aceite vegetales
  • Margarinas y harinas hidrogenadas
  • Trigo blanco (pan, pasta, pasteles, galletas y cereales)
  • Frituras
  • Miel, azúcar y edulcorantes
  • Papa y vegetales en conserva
  • Vino blanco y cerveza
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