Cualquier tipo de cáncer es producto del crecimiento excesivo y descontrolado de las células, que no permite el reemplazo de células muertas o dañadas, y por consiguiente, altera la división celular. El crecimiento anormal de las células ocasiona que las mismas invadan tejidos circundantes y se formen tumores por la acumulación.

Los tumores cancerosos se caracterizan por la presencia de tejido irregular y células dañadas genéticamente, que no se rigen por el proceso normal de división celular, sino que se multiplican sin control, destruyendo tejidos sanos. Según la ubicación del tumor, se denominará el tipo de cáncer. Sin embargo, existe otra clasificación en la cual, según el tipo de tejido que dio origen al tumor, se agrupan en:

  • Carcinomas: originados en tejido epitelial, es decir, que recubre órganos, glándulas y superficies corporales, como la piel. Entre ellos encontramos los tipos de cáncer más comunes, como lo son, cáncer de mama, de pulmón, colon, entre otros.
  • Sarcomas: se originan del tejido conectivo o también llamado conjuntivo, de los cuales están compuestos lo huesos, los músculos y los cartílagos.
  • Leucemias: provienen de la médula ósea, donde se producen los glóbulos blancos, rojos y plaquetas.
  • Linfomas: son aquellos que se originan en el sistema linfático, es decir, ganglios y vasos.

¿Cómo evoluciona el cáncer de mamá?

Las mamas están compuestas por varios tipos de tejidos, que se dividen en tres partes fundamentales, las cuales son: los lobulillos, son las glándulas productoras de leche; los conductos, son los que transportan la leche y el tejido conectivo, formado por músculo y grasa. En tal sentido, el cáncer de seno puede originarse en cualquier zona de la mama, sin embargo, es más común que aparezca en las glándulas y/o lobulillos.

La evolución del cáncer viene dada por la capacidad de proliferación que tengan las células cancerosas, sumado a los factores pronósticos que en mayor o menor medida, pueden afectar su desarrollo.

  • Tamaño del tumor: el tamaño determina la capacidad de reproducción que tienen las células cancerosas y por lo tanto, la invasión a otros tejidos.
  • Llegada al sistema linfático: al extenderse a los ganglios linfáticos ubicados en la axila, se abre una puerta para diseminar las células dañinas por la vía linfática, ocasionando una metástasis.
  • Condición hormonal: si las células cancerosas conservan la capacidad de responder a cambios hormonales, pueden ser suprimidas las hormonas encargadas del crecimiento, por el contrario, si las mismas, ya no responden a estímulos hormonales, no se podrá inhibir su desarrollo.
  • Edad: a mayor edad, es menor la tolerancia a los tratamientos y mayor el alcance del cáncer.
  • Estado de salud general: si se mantienen hábitos nocivos, además de una inadecuada alimentación, el sistema inmunitario no podrá responder para combatir con la reproducción de células tumorales y por consiguiente, el cáncer avanzará.

¿Cómo se alimentan las células cancerosas?

La nutrición celular corresponde a los procesos mediante los cuales las células obtienen energía para realizar las funciones de su ciclo vital. Al ingerir los alimentos, el cuerpo absorbe los nutrientes necesarios y a través de la sangre los distribuye por todas partes, llegando a las células.

Asimismo, las células tumorales necesitan alimentarse, e incluso más que las células normales debido a su modificación genética. El descontrolado crecimiento les exige mayor nutrición, por consiguiente, buscan absorber mayor cantidad de partículas. Otro aspecto importante, es que las células cancerígenas poseen mayor cantidad de receptores en su membrana, lo que las hace más sensibles a estímulos provenientes de las moléculas obtenidas mediante la nutrición celular.

¿Cómo vivir con el cáncer de mama?

  • Buscar información médica: que proporcione claridad en la paciente y también despeje de incertidumbres y temores.
  • Comunicación con la familia: Es importante mantener informados a los familiares y buscar apoyo en ellos.
  • Apoyo Psicológico: Una forma de compartir el proceso de la enfermedad.
  • Descanso durante el tratamiento: debido a las carencias que presenta el cuerpo es esas fases, para regular el funcionamiento del organismo.
  • Consultas periódicas con el médico.
  • Mantener una buena hidratación y alimentación: conservarán la energía y permitirán tener las fuerzas para combatir con el sistema inmune el cáncer.

 

Para saber más sobre el tratamiento de cáncer de mama puedes consultarlo en la Clínica Dr. Joaquín Muñoz.

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