tipos de cáncer de mama

Tipos de cáncer de mama

No todos los tumores mamarios son iguales. Existen distintos tipos de cáncer de mama. Conviene conocer cómo es cada uno de estos tipos de cáncer de mama, pues dependiendo del tipo de tumor que afecte en cada caso, así será su tratamiento y su pronóstico.

El cáncer de mama es uno de los tumores malignos que se dan con más frecuencia en la mujer. Se diagnostican alrededor de unos 26.000 casos cada año solamente en España. Suele afectar principalmente a mujeres con edades comprendidas entre 35 y 80 años, aunque el mayor riesgo de incidencia se da en la franja que va de los 45 a los 65 años. Sin embargo, también fuera de esas edades, el tumor mamario en ocasiones sorprende a la mujer, por eso hay que efectuar controles médicos periódicos y aprender a realizarse exámenes de autoexploración mamaria de manera habitual, integrando estos como parte de la rutina normal en la vida de la mujer. No obstante, los últimos datos confirman que la tasa de supervivencia global a los 5 años del diagnóstico de este tumor es del 82,8% en España.

Tipos de cáncer de mama:

1. Carcinoma ductal infiltrante

Es un de los tipos de cáncer de mama que aparece con más frecuencia. Las células cancerosas actúan invadiendo las diferentes partes del tejido de la mama y no solo los conductos mamarios, pudiendo producirse metástasis en otras partes del cuerpo. Podemos distinguir entre dos tipos de carcinoma ductal: invasivo e insitu.

Carcinoma ductal invasivo

Un 80 % de los casos de cáncer que afecta a la mama son carcinomas ductales invasivos. En este tipo de carcinoma las células cancerosas hacen su aparición en los conductos lácteos, encargados de transportar la leche de la mama al pezón. Estas células comienzan a diseminarse por todo el tejido de la mama, traspasando los conductos lácteos y pudiendo alcanzar otras partes del cuerpo, como son los principalmente los ganglios linfáticos y otros órganos si no se trata.

Carcinoma ductal insitu

Es el tipo de cáncer de mama más común y menos invasivo, esto significa que al contrario que el carcinoma ductal invasivo no se extiende por los conductos a otras partes del cuerpo. A pesar de que no pone en peligro la vida de la mujer presenta este tipo de tumor es necesario tratarlo ya que con el paso del tiempo puede mutar y pasar a ser invasivo.

Según la Asociación Americana de Cáncer de Mama, la razón por la cual ha crecido el número de diagnósticos de estos tumores es porque vivimos más tiempo y sobre todo, por el aumento de los controles preventivos como las mamografías.

Entre los síntomas que indican que hay un tumor, pueden citarse: el engrosamiento de la mama; aparición de bultos; secreción por el pezón; dolor; entre otros.

2. Carcinoma lobulillar infiltrante

Es el segundo tipo de cáncer de mama más común entre las mujeres. En este caso, las células cancerosas comienzan a desarrollarse en los lobulillos que producen la leche. Con el tiempo, estas células traspasan estos lobulillos productores de leche y se extienden hacia el resto del tejido mamario, pudiendo llegar a invadir incluso otras partes del cuerpo, entre ellas los ganglios linfáticos.

Los carcinomas lobulares infiltrantes suelen ser más comunes en mujeres mayores que ya han superado los 55 o 60 años.

Los síntomas suelen aparecer una vez que el tumor ya se está extendiendo. Son tumores más difíciles de ver en las mamografías que los cánceres ductuales, ya que no suelen formar un bulto circular, sino que se extienden hacia el tejido circundante en forma lineal.

A veces se manifiesta con un engrosamiento o endurecimiento de la mama, la cual puede aparecer inflamada, y en alguna ocasión el pezón se invierte hacia el interior. Otros síntomas del cáncer son: secreción del pezón; dolor; aparición de hoyos en la mama; descamación de la piel de la mama o el pezón.

3. La enfermedad de Paget de seno

Es un tipo de cáncer menos común que los anteriores. Suele afectar a la piel del pezón y de la aureola. Las células cancerosas se encuentran en la capa superficial de la piel. Aunque es habitual que la presencia de Paget, coincida con la aparición también de tumores en el interior de los senos.

Suele afectar principalmente a mujeres de unos 57 años, aunque también puede darse en mujeres de otras edades, adolescentes, mujeres de edad avanzada e incluso en hombres. Entre los síntomas de la enfermedad se encuentran:

  • Picor, enrojecimiento o dolor del pezón y la aureola.
  • Piel descamada o engrosada en los pezones o areola.
  • Pezón aplanado.
  • Secreción amarilla o sanguinolenta del pezón.

4. Cáncer de mama medular

Toma su nombre porque el tumor parece una masa pulposa y suave similar al bulbo raquídeo o médula. Es frecuente en mujeres con mutación genética tipo BRCA1. Este carcinoma no suele propagarse fuera del tejido mamario y su pronóstico suele ser bastante favorable.

5. Carcinoma mucinoso

Es el menos habitual, apenas un 5 % de las pacientes, normalmente son mujeres mayores las que lo padecen. Tiene mejor pronóstico que el carcinoma ductal infiltrante. En la mamografía suele apreciarse una masa de contorno lobulado y suave. Al tocarlo tiene el tacto de una masa suave.

6. Cáncer de mama inflamatorio

Es un tipo poco común de cáncer y el más agresivo, ya que las células cancerosas bloquean los vasos linfáticos del seno. Por ello, los senos pueden verse inflamados o enrojecidos y con sensación de pesadez. Afecta a mujeres más jóvenes y avanza con rapidez.

7. Carcinoma cribiforme de la mama

Este tipo de tumor presenta una apariencia orificios entre el tejido mamario, ya que se crean orificios entre las células. Este tipo de tumor es  el 6% de los casos invasivo aunque también se presenta en el carcinoma ductal insitu que no es invasivo.

Para este tipo de cáncer de mama se utilizan tratamientos localizados de cirugía, para eliminar el tumor y de radiación para que no vuelva a aparecer. Además se complementan con tratamientos sistémicos de quimioterapia y hormonoterapia.

8. Carcinoma triple negativo

Este tumor presenta unas características muy especiales, ya que su formación no está relacionado como en la mayoría de casos de cáncer de mama con el estrógeno creado por el cuerpo. Es muchos casos este tumor nace a raíz de una mutación genética y por tanto resultan negativos para receptores de estrógeno, progesterona y HERC2. Es uno de los tumores más difíciles de tratar ya que no reaccionan a terapias hormonales, por lo que el tratamiento será mucho más general.

La detección precoz es clave para asegurar la eficacia de un buen tratamiento y la recuperación total de la paciente o la mejor calidad de vida para ella.