Embarazo y abdominoplastia

Embarazo después de una abdominoplastia

¿Es posible el embarazo después de una abdominoplastia? Aunque esta cirugía se dirige a pacientes que han pasado por grandes aumentos y pérdidas de peso, con flacidez de la piel, no presenta restricciones para un normal desarrollo de la gestación. Es frecuente que las mujeres se sometan a una abdominoplastia cuando ya no deseen tener más hijos, pero quieran borrar las huellas que los embarazos hayan dejado sobre su cuerpo.

Abdominoplastia y embarazo

Ante la primera pregunta, sobre si una mujer puede quedarse embarazada tras esta operación, la respuesta es: sí, es perfectamente posible. Tanto físicamente como biológicamente no existe ningún impedimento, ni contraindicación, para un embarazo posterior, ya que la cirugía no afecta a los órganos reproductores. Así que las probabilidades se conservan intactas y el embarazo puede llevarse a término de forma completamente normal, tanto para el bebé como para la madre.

Se aconseja esperar, al menos, un año tras la intervención, para que los músculos del abdomen se fortalezcan, los tejidos cicatricen completamente y la piel pueda recuperar su elasticidad normal.

Aunque los especialistas recomiendan este tratamiento cuando las mujeres ya no quieren tener más hijos, si no hay claridad en este aspecto, lo mejor es consultar con el cirujano para poder sopesar las opciones disponibles, según las características personales de cada paciente.

Recomendaciones sobre la abdominoplastia antes y después de quedarse embarazada

La abdominoplastia es una operación quirúrgica en la cual se elimina el exceso de piel y grasa del abdomen. Además, se refuerzan los músculos abdominales para poder recuperar un vientre plano. Dependiendo de la cantidad de grasa y piel que se necesite eliminar, la cirugía será de mayor o menor envergadura.

Suele requerir anestesia epidural o general y una noche de estancia en el hospital. Tras la intervención, es normal que la zona se hinche y pierda sensibilidad en los primeros días. Para facilitar una buena recuperación, se necesita el uso de una faja modeladora durante unos treinta días, en los cuales sería recomendable intentar mantener una ligera flexión de la postura corporal, para evitar que la zona intervenida se tense y tire.

En 45 días, ya se pueden comprobar los resultados de la intervención, con un vientre plano, tonificado y la recuperación de la silueta. Los resultados son definitivos si se mantiene una dieta equilibrada y un estilo de vida activo, para no volver a ganar peso.

Con el embarazo, se vuelve al punto anterior a la operación, por lo que parte de sus resultados pueden perderse, o incluso requerirse una nueva intervención, ya que la piel vuelve a estirarse y los músculos abdominales pierden su tono de nuevo, para dejar espacio al crecimiento del bebé.

Si, en la medida de lo posible, se pretenden conservar los resultados de la abdominoplastia antes y después de la gestación, pueden considerarse estas recomendaciones:

  • Usar cremas y productos cosméticos durante el embarazo, para disminuir la aparición de estrías.
  • Tener cuidado de no ganar mucho peso durante la gestación, con una alimentación sana y equilibrada.
  • Realizar ejercicio físico habitualmente, para reducir la distensión muscular abdominal. Siempre hay que seguir las recomendaciones que los especialistas especifiquen para un estado gestacional.
  • Es conveniente acudir a un cirujano especializado, para obtener asesoramiento personalizado, ya que las circunstancias de cada mujer son distintas.

¿Qué sucede con la cicatriz de la abdominoplastia?

La incisión principal se realiza en forma de “V” o de “U”, en la zona inferior del abdomen, justo donde comienza el pubis, para que la cicatriz de la abdominoplastia pueda ocultarse con un bikini. Aunque si es de gran magnitud, puede requerirse otra incisión alrededor del ombligo.

La apariencia final de esta cicatriz dependerá de la destreza del cirujano que realice la operación, pero también del proceso de recuperación, en el que la actuación de la paciente será decisiva para llevar a cabo una cicatrización correcta.

En general, se pueden tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Seguir las indicaciones médicas para el postoperatorio y recuperación.
  • Aplicar cremas hidratantes, o regeneradoras, sobre la cicatriz.
  • No fumar ni consumir alcohol, ya que estas sustancias afectan negativamente al proceso de cicatrización, incluso pueden empeorarla.
  • Evitar el sol sobre la zona operada, ya que la piel puede cambiar de tonalidad y dejar marcas más difíciles de quitar con el tiempo.

La vitamina C es esencial para una cicatrización rápida. Además, ayuda a eliminar toxinas y combatir bacterias. Por tanto, es recomendable incrementar el consumo de frutas y verduras con un alto contenido de este componente.

En conclusión, sí es posible llevar un embarazo después de una abdominoplastia, de forma totalmente normal para la salud del bebé y de la madre. Sin embargo, hay que sopesar las ventajas e inconvenientes, ya que se arriesgan los resultados estéticos. Por eso, los cirujanos especializados recomiendan esperar a satisfacer completamente los deseos de maternidad antes de someterse a este tipo de cirugía.

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