Diferencia entre mamoplastia y mastopexia

Mamoplastia y mamoplexia

Diferencia entre mamoplastia y mastopexia

La mamoplastia y la mastopexia son dos de las cirugías de mamas más demandadas, el objetivo del equipo del Dr. Joaquim Muñoz y de su equipo es acercar la info sobre estas operaciones a las pacientes. A continuación se definirán ambas cirugías y sus procesos.

Qué es la mamoplastia

La mamoplastia es una reconstrucción mamaria, con el fin el disminuir o incrementar el volumen. Dentro también se pude incluir las rectificaciones de pérdida de tono muscular o la reparación o sustitución de un pecho extirpado por cáncer. Es todo el conjunto de intervenciones quirúrgicas enfocadas a mejorar la forma y la estructura del seno.

El seno está conformado por grasa, glándulas, conductos para la leche, vasos sanguíneos, nervios, piel y por debajo el músculo pectoral mayor. La grasa consigue que la mama sea blanda al tacto y le da forma. En una persona joven, la proporción es de mucho tejido glandular y poco adiposo y con la edad, el embarazo y la lactancia, esta proporción varía, ganando en flacidez. La parte superior se vacía por culpa de la gravedad y el pecho cae. Al no tener tejido muscular, hacer ejercicio físico no puede ayudar a dar forma.

La técnica consiste principalmente en realizar una incisión, separar los tejidos para generar espacio, introducir el implante en dicho espacio y cerrar la incisión. Hay distintas técnicas y zonas por donde realizar la inserción, aunque las cicatrices son inherentes a una cirugía. Los buenos cirujanos las hacen menos visibles y en zonas más discretas, llegando a desaparecer con el tiempo.

Se debe pensar que son intervenciones quirúrgicas con anestesia general, que requieren un período de recuperación variable y que necesitan vendajes y soporte mamario durante días. La recuperación absoluta puede llevar meses y es imprescindible seguir en todo momento las instrucciones del especialista.

Mamoplastia de aumento

La mamoplastia de aumento de senos se basa en la colocación de implantes con el fin de aumentar y estilizar la figura del seno. Antes de la cirugía, se llevan a cabo una serie de mediciones, fotografías y simulaciones virtuales con la idea de ayudar a escoger la mejor opción. Cada pecho es distinto, por lo que los implantes también son muy variables en forma y tamaño. Aunque el deseo de muchas mujeres es aumentar muchas tallas, nuestro consejo es que escuche a su especialista. A veces menos es más y la salud y el resultado final lo agradecerán.

Dependiendo del espesor, los implantes se colocan por debajo o por encima del músculo. La incisión se hace por un pliegue por debajo de la mama, por la areola del pezón o incluso por la axila.

En los primeros días tras la intervención, la zona estará inflamada, con hematomas, restos de puntos y otras molestias. Poco a poco, con los consejos y curas del especialista y tiempo, los pechos acabarán luciendo como se había soñado.

Mamoplastia de reducción

La mamoplastia de reducción de senos consiste en disminuir el tamaño y forma de los senos por criterios médicos, estéticos o ambos. Los senos grandes pueden acabar provocando dolores musculoesqueléticos, lesiones cutáneas, deformaciones óseas, problemas respiratorios o psicológicos.

La técnica consiste en eliminar grasa y piel del seno, consiguiendo que este sea más pequeño, pierda peso y gane en firmeza. Después de eliminar el exceso de tejido, se recoloca la areola en su nueva posición, buscando la máxima simetría y proporción a la figura.

Este proceso no debe realizarse hasta que los pechos se hayan terminado de desarrollar totalmente y no es recomendable en mujeres que todavía pretendan dar pecho en el futuro. Es posible la pérdida de sensibilidad en pezones y senos por la eliminación involuntaria e inevitable de parte de las fibras nerviosas sensitivas. Cabe destacar también que el proceso inflamatorio y el hematoma general desaparecerán en las primeras semanas, pero pasarán alrededor de seis meses o un año hasta que los pechos adquieran su forma definitiva. Y es posible, además, que, en situaciones como nuevos embarazos, cambio de peso u hormonales, la forma del seno vuelva a fluctuar.

Mastopexia

La mastopexia es la cirugía que intenta elevar y resituar de nuevo los senos en una posición firme y elevada. Factores como el embarazo, la lactancia o la gravedad hacen verdaderos desastres en los senos de una mujer. Con la pérdida de elasticidad, pierden su forma y elasticidad y comienzan a caer. Este tipo de cirugía es temporal, ya que el paso del tiempo y el envejecimiento volverán a causar estragos en el futuro.

En muchas ocasiones, esta cirugía es complementaria a la mastoplastia, mejorando en conjunto los resultados en cuanto a tamaño y firmeza. Se ha convertido además en alternativa para algunas mujeres que no quieren pasar por una cirugía más compleja como la mastoplastia.

Las cicatrices quedarán siempre alrededor de la areola (leves), por debajo de esta (moderadas) o por debajo del pliegue mamario (graves).

La mastopexia antes y después supone un gran cambio en la visión global de una mujer, con el aumento de autoestima y eliminación de posibles complejos psicológicos. Lo ideal antes de la técnica es que la mujer no esté ni vaya a estar embarazada en el próximo año, tenga un buen estado de salud, no fume y tenga defectos estéticos visibles y tangibles. Al margen de ello, no existen más contraindicaciones en cuanto a la cirugía.